Las fincas rústicas cuyos propietarios se desconozcan tras el procedimiento de investigación de la titularidad, se considerarán adquiridas por la Agencia Gallega de Desarrollo Rural, que solo podrá destinarlas al arrendamiento durante los 10 años siguientes. Durante este período, los propietarios podrán demostrar su propiedad a la agencia y recibirán los alquileres adeudados durante ese período.